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Resumen:

Seguros: la complejidad de calcular primas

Transcripción:

Seguros: la complejidad de calcular primas

Las nuevas reglas fiscales que impiden a las aseguradoras acreditar el IVA al cubrir los siniestros ha metido mucho ruido en torno a un alza generalizada en las primas, se habla de porcentajes del 15 o 20 por ciento en las renovaciones, pero donde no resulta adecuado anticipar rangos y porcentajes.

Y es que definir el desempeño de las primas responde a determinaciones técnicas y no discrecionales que varían por operación, ramo, tipo de producto, composición de cartera e incluso perfil de la compañía.

Las primas se ajustan en función de varios factores siendo los más relevantes el grado de siniestralidad, entendido como la frecuencia con la que se presentan los eventos que cubre una aseguradora y su severidad, así como las estimaciones sobre eventos futuros.

Añada costos de intermediación, pago de reaseguros, gastos operativos y los costos de administración de cada compañía.

Pero al final las primas deben ser suficientes para constituir las reservas para que las compañías hagan frente a las obligaciones que asumen frente a los asegurados, lo que se conoce como la solvencia, una obligación para operar en el mercado y un tema no menor si pensamos en lo que ocurrió en la pandemia.

Como le digo, cuando hablamos de la siniestralidad que también puede verse como costos de los siniestros ocurridos, hay diversos factores que inciden en su cálculo.

Un par de ejemplos: en la crisis del Covid-19 hubo más fallecimientos de lo esperado lo que afectó el costo de las renovaciones hasta que se estabilizó la crisis sanitaria, mientras que en seguros de daños una realidad es el cambio climático que ha elevado los costos.

En seguros de autos habrá que ponderar que en los últimos dos años se ha registrado en México un alza en el número de accidentes o choques que como imaginará se reflejan también en la siniestralidad, además que el precio de los automóviles ha crecido, y consecuentemente, las sumas aseguradas.

Datos oficiales revelan que en 2025 hubo 1.7 millones de siniestros en autos que generaron daños materiales a vehículos asegurados, además de 1.5 millones de daños a terceros de los cuales un millón se destinaron a reparaciones de vehículos y cerca de 500 mil a la atención de lesiones a personas.

Un mercado que ha generado interés son los seguros de gastos médicos mayores donde su costo se ve impactado por la atención en hospitales, el tipo de enfermedades presentadas, y en especial, la inflación médica privada que se calcula en 13.5 por ciento en 2026, es decir será mucho mayor a la inflación promedio que mide el Inegi por precios más altos en insumos, medicamentos y por supuesto, por la incorporación de tecnologías de innovación.

En otras palabras, cada asegurada habrá que hacer sus cuentas en función de costos y proporción de su cartera en los rubros que implican pagos directos, como ocurre en seguros de autos y gastos médicos.

Por ello, especular con un porcentaje de incremento en las primas resulta poco realista, el negocio de los seguros es la gestión de los grandes números que depende de cálculos actuariales (matemáticos y estadísticos) para llegar a primas justas, por lo que el nuevo trato fiscal que encara el sector no debería dar lugar a conclusiones apresuradas, tampoco a comentarios con tintes políticos.

Email: rogeliovarela@hotmail.com

ROGELIO VARELA