Transcripción:
OPERATIVO CONTRA LÍDER CRIMINAL DESATA VIOLENCIA
Enfrentamientos y bloqueos carreteros en Michoacán
Grupos criminales también quemaron vehículos en municipios de la región de Zamora. La violencia se extendió a Pénjamo, Guanajuato.
ZAMORA. Un operativo para detener a un presunto líder criminal derivó en enfrentamientos, bloqueos carreteros y quema de vehículos en varios municipios de la región de Zamora, Michoacán, los cuales dejaron un saldo de dos agresores muertos.
Los municipios afectados por los enfrentamientos y bloqueos fueron Zamora, Ecuandureo, Ixtlán, La Piedad, Tangamandapio, Numarán y Zacapu, pertenecientes al occidente michoacano, así como Pénjamo, en el estado de Guanajuato, donde fuerzas de seguridad fueron agredidas.
La ola de violencia se presentó en medio del despliegue del Plan Michoacán, implementado por el gobierno federal para pacificar al estado luego del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
El desplazamiento de 10 mil elementos federales para vigilar la entidad implica el reacomodo de fuerzas de Guanajuato, Guerrero, Jalisco y Colima, dejando huecos de seguridad en zonas donde la violencia ya es crítica, de acuerdo con expertos consultados.
Al cierre de esta edición, las autoridades no habían revelado la identidad del líder criminal buscado, ni cifra de detenidos.
LLEGAN DE CUATRO ESTADOS
Ajustan tropas para cubrir a Michoacán
Expertos advierten que el reacomodo de elementos deja descubiertas regiones críticas.
El anuncio del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia ha sacudido el tablero de la seguridad nacional. El desplazamiento de 10 mil elementos federales para vigilar la entidad implica el reacomodo de fuerzas de Guanajuato, Guerrero, Jalisco y Colima, dejando huecos de seguridad en zonas donde la violencia ya es crítica.
Expertos en seguridad consultados por El Sol de México coinciden en que no se trata de un ejército de reservistas que estaba listo para entrar en acción, sino de un reacomodo de piezas en un rompecabezas ya fragmentado.
Reunir un contingente de 10 mil efectivos, equivalentes al cuatro por ciento de los 230 mil elementos operativos con que cuenta el Estado para cuidar el territorio nacional, con el objetivo de reforzar la seguridad en Michoacán implica un juego de ajedrez, en el que los enroques conllevan el riesgo de dejar desprotegidas regiones que tienen sus propios problemas de violencia.
Testimonios recogidos por este medio señalan que Guanajuato y Guerrero están entre las entidades de donde provienen la mayoría de los efectivos, lo que implica desatender, aunque sea temporalmente, plazas que atraviesan por sus propias crisis de seguridad. "Ahorita están agarrando elementos de todos lados", dice un exintegrante de guardias presidenciales y recientemente transferido a la Guardia Nacional, que habló con este medio a condición de conservar el anonimato.
"En este momento, yo ando en el puerto de Lázaro Cárdenas, en la frontera de Michoacán con Guerrero. Pero estamos de manera intermitente: tantito estoy en Lázaro Cárdenas, tantito me pasan a Zacatula o a Petacalco, Guerrero", comenta.
"Así como nos agarraron a nosotros desde la Costa Chica, también están moviendo a otros elementos de los estados más cercanos a Michoacán, principalmente de Guerrero, Guanajuato, Colima y Jalisco".
Y alerta sobre los riesgos de dejar descubiertos ciertos puntos calientes: "Nosotros dejamos desprotegida nuestra zona; sí hay gente, obviamente, de los verdes (integrantes del Ejército), pero toda la parte donde estaba la GN, lo que es Cruz Grande, Ayutla y el poblado del Cortijo, quedó literalmente sin la presencia de la GN por salir a Michoacán".
LAS PIEZAS DEL TABLERO
Al detallar el Plan de Operaciones Paricutín, el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, explicó que la movilización incluirá cuatro mil 386 efectivos ya presentes en el estado, a los que se sumarán mil 980 más a partir de este sábado, además de cuatro mil 140 elementos en operaciones de contención en las fronteras con Colima, Jalisco, Querétaro, Guanajuato, Estado de México y Guerrero, para evitar el "efecto cucaracha".
Pero no es fácil mover piezas en el tablero nacional. Guanajuato y Colima, por ejemplo, ambos fronterizos con Michoacán, son las dos entidades más violentas del país, según el Índice de Paz 2025, publicado recientemente por el Instituto para la Economía y la Paz.
Con una tasa de 101 asesinatos por cada 100 mil habitantes, Colima ha registrado el mayor deterioro en su nivel de paz desde 2015, con aumentos superiores al 250 por ciento en sus tasas de delitos cometidos con armas de fuego, delitos con violencia, crímenes de la delincuencia organizada y homicidios en los últimos 10 años.
Este pequeño estado costero representa un punto clave de entrada para los precursores químicos provenientes de Asia, utilizados en la síntesis de fentanilo y metanfetaminas que posteriormente se procesan y trafican hacia Estados Unidos.
Manzanillo, que es el puerto más activo de México y maneja alrededor del 30 por ciento de las importaciones marítimas del país, tiene una importancia estratégica. Los cárteles de la droga, en particular el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que es el actor criminal dominante, han protagonizado enfrentamientos letales para imponer su control.
Guanajuato, por su parte, es desde hace una década, la entidad con mayor volumen de homicidios violentos. La entidad es disputada por cuatro grupos criminales: el CJNG, el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), el Cártel de Sinaloa y dos facciones disidentes del Cártel del Golfo.
Las disputas territoriales entre estos grupos se concentran en el llamado "Triángulo de las Bermudas", en el centro del estado, del cual Celaya y Salamanca forman parte. Esta zona alberga una refinería y un importante oleoducto que han sido puntos clave para el robo de combustible, una actividad altamente lucrativa para los grupos delictivos.
Hasta el momento, autoridades municipales de Celaya, Salamanca, Irapuato y León, ciudades que conforman el llamado Corredor Industrial de Guanajuato y que son las que concentran la mayor cantidad de homicidios dolosos, no han tenido acercamiento con las autoridades federales para que les expliquen si los efectivos de la Guardia Nacional que aún están en sus plazas permanecerán o se irán para reforzar la seguridad en Michoacán.
La titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, María del Consuelo Cruz Galindo, señaló que mantendrán coordinación con las autoridades federales para conocer los efectos que el blindaje en Michoacán pudieran tener en el municipio, o si incluso pueden generar "efecto cucaracha".
Destacó que es necesario conocer a fondo los alcances del plan, especialmente si contempla acciones para reforzar la seguridad en los límites con los estados vecinos.
DESCOBIJADOS
Para David Saucedo, especialista en Seguridad Nacional, tener a seis mil elementos dentro del territorio michoacano y cuatro mil en las fronteras es insuficiente para atender una problemática que involucra a unos 15 grupos delictivos en un territorio de 58 mil kilómetros cuadrados.
"Supongo que en esta ocasión no van a hacer un despliegue de saturación, como ha ocurrido en Sinaloa, Guanajuato o Zacatecas, y que van a ser golpes de precisión para decomisos, desmantelamiento de laboratorios y captura de narcotraficantes", explica el analista.
Pero la batalla será dispareja. Según Saucedo, la Defensa, la Guardia Nacional y la Marina son un ejército regular que van en columna, que ocupan espacios físicos, realizan patrullajes, realizan presencia disuasiva, realizan rondines y establecen retenes.
"Pero los ejércitos del narco son irregulares, son células guerrilleras que se pueden ocultar, camuflajear y que son difíciles de distinguir de la población civil", alerta.
Según el especialista, para derrotar a un ejército guerrillero, las fuerzas armadas deben tener una superioridad numérica de 10 a uno. Pero eso no ocurre en México.
"La cobija no alcanza".
El número de elementos de la Secretaría de Marina, Defensa, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad Pública es insuficiente para cubrir de manera simultánea todos los incendios que se presentan en el país de manera simultánea", remarca David Saucedo.
Jalisco, otro de los estados fronterizos con Michoacán, presenta su propia dinámica criminal, al ser la entidad con el mayor número de víctimas de homicidio enterradas en fosas clandestinas.
Guerrero, estado que tiene una extensa frontera con Michoacán, es el noveno estado más violento del país, según el Índice de Paz. Desde 2018, ha registrado el mayor número de homicidios políticos, con 109 incidentes documentados. También fue el estado con más homicidios de este tipo en 2024, con 34 casos.
Para Jonathan Maza, consultor y analista especializado en inteligencia aplicada a riesgos políticos, de seguridad y defensa, las fuerzas armadas nunca están totalmente preparadas para un despliegue de 10 mil elementos de un día para otro.
"Generalmente, esos contingentes provienen de personal que está asignado a alguna región o zona militar; los comisionan por lapsos de tres meses, y los van rotando para no dejar zonas desprotegidas", expone.
Con información de Editoras OEM.
12 PERSONAS detenidas reportó el Plan Michoacán durante su primer fin de semana. 57 MIL MDP es la inversión proyectada en la región para más de 100 acciones prioritarias.
ALCANCE A TRAVÉS del Operativo Paricutín se combate a los 12 grupos del crimen organizado que mantienen sus operaciones en Michoacán.
"Así como nos agarraron a nosotros desde la Costa Chica, también están moviendo a otros elementos",