Transcripción:
Juegos de poder
Leo Zuckermann
Bendita democracia: el día que Estados Unidos castigó a Trump
Tremenda la revolcada que les dieron a los republicanos.
La democracia sirve para castigar o premiar a los gobernantes. El martes, el electorado estadunidense hizo exactamente eso: castigó los errores y escándalos de un pésimo presidente. Hartos de las malas decisiones de Trump -aranceles, guerra en Irán, persecuciones violentas en contra de migrantes indocumentados, abuso del poder para enriquecerse, grosero capitalismo de cuates- los demócratas arrasaron en las elecciones del martes pasado.
Tremenda la revolcada que les dieron a los republicanos, quienes, vergonzosamente, estos dos años se convirtieron en simples aduladores de los delirios de un mandatario admirador de dictadores.
Mientras Trump presumía la construcción de un suntuoso salón de fiestas en la Casa Blanca, el precio de los combustibles se incrementaba debido a la guerra en Irán: muchos estadunidenses luchaban para llegar a la siguiente quincena.
Mientras la familia presidencial se enriquecía impúdicamente con regalos y negocios de gobiernos extranjeros, la numerosa clase media estadunidense se sentía estancada con menos oportunidades de movilidad social.
Cito al ganador de la senaduría en Texas, primer demócrata en ganar ese cargo en 38 años, James Talarico:
"Los multimillonarios que son dueños de los algoritmos de las redes sociales, que son dueños de las cadenas de noticias por cable, que son dueños de los políticos que vemos enfrentarse en nuestras pantallas, quieren que estemos unos contra otros. Quieren que nos concentremos en nuestras diferencias en lugar de aquello que tenemos en común. Quieren que miremos a nuestra izquierda y a nuestra derecha para enfrentarnos entre nosotros, en vez de mirar hacia arriba, hacia ellos. La verdadera lucha en este país no es entre la izquierda y la derecha. Es entre los de arriba y los de abajo. Los de arriba se esfuerzan tanto por mantenernos enojados y divididos porque nuestra unidad representa una amenaza para su riqueza y su poder. Lo vimos en esta campaña. Lo vimos en cada anuncio de ataque financiado por multimillonarios. Los de arriba nos dividen por partido político, por raza, por género, por religión y por cultura para que no nos demos cuenta de que nos están vaciando los bolsillos, de que están quitándoles recursos a nuestras escuelas, de que están desmantelando nuestro sistema de salud, de que nos están aumentando los impuestos a todos mientras ellos se los reducen a sí mismos".
Elon Musk, el primer hombre que amasó una fortuna de un billón de dólares, destinó unos 224 millones de dólares para evitar el triunfo de Talarico en Texas. No obstante, el demócrata ganó por un buen margen, demostrando que, si bien el dinero es importante en una contienda electoral, no es el factor determinante como muchos piensan. Pesa más el ánimo de los electores el mensaje de los candidatos.
Los demócratas, desde el año pasado en la elección de Mamdani en Nueva York, encontraron que el tema que movilizaba a los votantes era la falta de asequibilidad (affordability en inglés), es decir, que los ingresos no alcanzan para pagar los bienes y servicios más básicos. Mientras tanto, Trump y sus amigos tecno-oligarcas, seguían acumulando riqueza.
Los demócratas fueron disciplinados con ese tema y además, renovaron sus liderazgos para contrarrestar la mala imagen que tenían en las encuestas. Por su parte, los republicanos hacían lo que Trump ordenaba, incluyendo lanzar candidatos impopulares o desconocidos.
El tsunami demócrata fue implacable. Ganaron por márgenes amplios la Cámara de Representantes y el Senado. En Kansas, ningún demócrata había ganado una senaduría desde hace 94 años; en Texas, en 38; en Maine, en 30; en Carolina del Sur, en 28; en Carolina del Norte, en 18; en Iowa, en 10. Ayer se terminaron esas rachas.
Lo de Texas es impactante. Estado republicano por quintaesencia, no sólo ganó Talarico la senaduría, sino que, por primera vez en 35 años, eligieron a una gobernadora demócrata, nada menos que una latina: Gina Hinojosa.
El martes ganó la diversidad de la sociedad estadunidense. Además de Texas, seis mujeres más ganaron las gubernaturas. En Georgia, la primera negra; en Nuevo México, la primera indígena; en Texas, la primera latina.
Nuevo Hampshire tendrá a su primer senador abiertamente homosexual, Michigan al primer musulmán y Minnesota a su primera indígena. California tendrá a su primer gobernador latino, Florida al primer negro.
Hoy vuelve a aplicar lo que dijo Churchill: "Los estadunidenses siempre harán lo correcto, sólo después de haber intentado todo lo demás".
Bendita sea la democracia-liberal.
Hoy vuelve a aplicar lo que dijo Churchill: "Los estadunidenses siempre harán lo correcto, sólo después de haber intentado todo lo demás".
X: @leozuckermann