Transcripción:
Perdidos
MANUEL J. JÁUREGUI
Oigan ustedes, amigos lectores, parece que va a ser necesario hacer una coperacha para ayudarle a Mr. Donald J. Trump a que encuentre a México, ya que según él "estamos perdidos". Habrá que llevarlo a El Paso, Texas, apuntarle hacia el sur y mostrarle dónde está México. Claro, esto después de que alguien le enseñe dónde está Irán, pues parece que ahí también la trae "perdida".
Interesante nos parece lo que el señor Trump le dijo a Martha MacCallum, presentadora de Fox News; según la periodista, afirmó: "México está perdido y Estados Unidos es la única esperanza que tiene México".
Esto demuestra que Trump se acuerda —aún— de México justo cuando trae el lío de Irán en su máximo entuerto: ¡mala señal! Quiere decir que no deja de pensar en esta tierra tan buena, cuyo único pecado es ser gobernada por los peores políticos del planeta.
¡Imaginen ustedes, amigos: el EJÉRCITO mexicano estaba presente en Chihuahua cuando agentes de la CIA coadyuvaron a asegurar laboratorios clandestinos donde se fabricaban metanfetaminas y el Gobierno federal dice que no sabía!
Y LE ECHAN LA CULPA de violar la ley a la Gobernadora María Eugenia Campos, y la quieren obligar a comparecer —junto con su Fiscal, César Jáuregui (no relation)— para "explicar" la presencia de los agentes norteamericanos.
¡Qué absurdo juego de politiquería barata! Si alguien tiene que explicar el operativo y la presencia de la CIA, ese debería ser la SEDENA, pues ahí estuvo presente. ¡Ni modo que los mandos no supieran y que los soldados presentes ni vieron, ni oyeron, ni hablaron!
Por otra parte, la Presidenta no se cansa de afirmar que hay COOPERACIÓN con los vecinos, entonces ¡qué ventosidades! ¿Por qué negar, por qué pretender convertir en chivo expiatorio de una acción —obviamente— conjunta estatal/federal/USA a la Gobernadora Campos?
Lo peor es que Trump no deja de quitarle el ojo a nuestro maltrecho País, agobiado por todo tipo de males generados, casi todos, por ocho años de mal Gobierno, de la destrucción sistemática de nuestras instituciones democráticas y de la implementación de una autocracia ideológica como sistema de Gobierno, que se traduce en un paupérrimo crecimiento económico, estampida de capitales y que espanta a la inversión.
Se ha filtrado, además, que la visita del USTR a México, Jamieson Greer, no fue nada placentera; que dejó al sector privado y al maestro de los Airbnb de las Embajadas, el concierge Ebrard, que su jefe, el multimentado señor Trump, abriga toda la intención de imponerle aranceles a México.
Ahora bien, igualmente delatora de una subyacente mala intención del Gobierno norteamericano hacia el mexicano es la reacción que tuvo, tras la misteriosa muerte de los DOS AGENTES de la CIA, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien le tiró directo al lobanillo a nuestra Presidenta que "ojalá hubiese mostrado más compasión por la muerte de los agentes".
Lo anterior prueba, en nuestra modesta opinión, que Trump, entre las malas y peores noticias que recibe del Estrecho de Ormuz, se encamionó bastante con la afrenta socialista a la que se sumó la Presidenta en Barcelona defendiendo a la tiranía cubana, de la que el Gobierno de Trump ya dijo que "tiene los días contados".
¿Cómo pretenden estos cuatreros, peor de perdidos que Trump, NEGOCIAR buenos términos comerciales con su Gobierno y al mismo tiempo escupirle en el ojo? ¡Baja el cero y no contiene!
Parece olvidársele a nuestra Madame President que lo que se apunta en el libro presidencial de la Oficina Oval es lo que hace y dice la Presidenta Y NO SUS SUBALTERNOS.
¡Igual Ebrard ofrece muy buenos términos de hospedaje, pero eso le importa un bledo al Gobierno norteamericano, al tiempo que la jefa del hotelier de luxe se dedica a OFENDER de palabra y hecho, y peor aún, contrariar y aliarse con los enemigos comunistas/socialistas de Estados Unidos para coartar su política exterior!
Muy caro pagará México, especialmente el pueblo, que siempre carga con los platos rotos, los tremendos gazapos que comete la Presidenta con tal de rendirle pleitesía y genuflexiones a su padrino, el bien instalado inquilino de "La Chingada".
Trump sentencia que México "está perdido" y no nos quita el ojo ni en plena crisis con Irán: mala señal para un país mal gobernado.