Veranda // Una visita guiada acompañado de MrBeast


Resumen:

Una visita guiada acompañada de MrBeast

Transcripción:

Una visita guiada acompañada de MrBeast

Si la polémica sobre el capítulo de MrBeast titulado Exploré templos de 2000 años de antigüedad lo ha vuelto más famoso en México, las 71 millones de vistas que tenía hasta ayer, y contando, están contribuyendo a que muchos oigan hablar por primera vez de los sitios arqueológicos de Campeche y Yucatán.

Esta celebridad estadounidense de YouTube es un tipo simpático y carismático que se ha hecho millonario ofreciendo fuertes sumas de dinero a quienes cumplen retos inverosímiles y también promoviendo productos entre su enorme audiencia.

Pero algo no cuadra cuando la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, salió a declarar que, como no hay dinero público para la promoción turística, está muy agradecida por su episodio sobre los sitios mayas.

Es conocida la afirmación de Oscar Wilde, quien dijo que lo peor no es estar en boca de los demás, sino en boca de nadie, y así se entiende la gratitud de la excéntrica política.

La historia es muy divertida: son tres amigos y un guía que se internan para conocer el interior de varios sitios arqueológicos mayas, incluidos espacios que no están abiertos al público.

En la producción no hay interés por compartir siquiera una cápsula de conocimiento; solo se trata de reírse lo más posible, haciéndose bromas y enfrentándose a situaciones riesgosas, como encontrarse con tarántulas, un alacrán verde o una colonia de murciélagos que defecan encima de ellos.

También se internan en una cámara donde no hay oxígeno, así que se requiere de un tanque para salir, literalmente, "airoso".

Además, MrBeast es provocador, pues no perdió la oportunidad de presumir que los dejaron entrar a sitios que están cerrados al público o de jugar con una supuesta máscara de jade, que lleva el guía como si fuera una artesanía china.

Una clara ventaja para México de esta forma de promoción es que no le cuesta dinero al erario; mientras que aquella campaña denominada The Royal Tour, protagonizada por el expresidente Felipe Calderón, hoy convertido en el "enemigo público número uno", comprometió varios millones de dólares.

Además, MrBeast es mucho más divertido, pero el concepto de hacerle al Indiana Jones no era muy diferente.

The Royal Tour, cuyo alcance fue mucho menor, pues hoy se estima que el viaje del youtuber podría llegar a 200 millones de vistas, provocó varios problemas, como cuando hubo que cerrar el Sótano de las Golondrinas, pues el entusiasmo de los turistas afectó rápidamente un ecosistema delicado.

Habría que preguntarse qué pasaría si a los viajeros les diera por querer visitar cámaras ceremoniales restringidas, si se ponen a jugar con unos arácnidos o si terminan sufriendo histoplasmosis, que se transmite por un hongo que está en las heces de los murciélagos.

Quizá decir esto es ponerse demasiado solemne, pero si el gobierno no está dispuesto a invertir en promoción turística, sí tiene la obligación de cuidar los sitios arqueológicos y de proteger a los viajeros de riesgos innecesarios.

Adicionalmente, no hay muchos MrBeast en el mundo, pero si a gobernantes como Sansores les parecen muy bien estas prácticas, también tendrían que reflexionar en cómo articularlas, en su carácter de autoridad, con lo que pueden o no ofrecer los destinos.

La improvisación y el descuido son, como sabemos, el origen de innumerables crisis en el turismo.

En la producción no hay interés por compartir siquiera una cápsula de conocimiento; solo se trata de reírse.

Carlos Velázquez